Qué hacer si un cliente no te paga
El impago es el miedo número uno del freelance. La buena noticia: la ley te protege. Hay un camino claro y escalonado para cobrar — y en la mayoría de los casos no hace falta llegar al juzgado.
Entregaste el trabajo, enviaste la factura… y el cliente no paga. Antes de asumir la pérdida, conviene saber una cosa: cuando trabajas para una empresa, la Ley 3/2004 de morosidad te da derecho a intereses de demora automáticos y a una indemnización fija por los costes de cobro, sin necesidad de pactarlo. Y para las deudas claras existe un procedimiento judicial rápido y barato: el proceso monitorio. Esta guía es el camino, paso a paso.
- Escala por pasos: recordatorio → reclamación formal → burofax → monitorio. La mayoría se cobra antes del juzgado.
- Por ley tienes derecho a intereses de demora y a 40 € fijos por costes de cobro (Ley 3/2004), sin pactarlo.
- El proceso monitorio permite reclamar una deuda documentada sin abogado para empezar.
Antes del impago: prevenir cuesta menos que cobrar
La mejor reclamación es la que no hace falta. Un presupuesto aceptado por escrito, un contrato con condiciones de pago claras (y un anticipo al arrancar), y una factura correcta enviada a tiempo reducen el riesgo al mínimo. Cobrar por adelantado un porcentaje es la protección más eficaz que existe.
Los pasos para cobrar, del email al juzgado
La mayoría de los impagos son despistes. Un email cordial recordando la factura (número, importe, fecha de vencimiento) con la factura adjunta resuelve muchos casos. Da un plazo concreto («te agradecería el pago antes del…») y guarda copia.
Si el recordatorio no funciona, sube el tono por escrito: un email o carta dejando constancia de la deuda, el vencimiento superado y tu intención de reclamar los intereses de demora y los costes de cobro que te reconoce la ley. Muchos clientes pagan aquí, al ver que conoces tus derechos.
Es el paso clave. Un burofax con acuse de recibo y certificación de contenido es una prueba fehaciente de que reclamaste, qué reclamaste y cuándo. Interrumpe la prescripción y es la antesala natural del monitorio. Reclama el principal más los intereses de demora.
Para deudas documentadas (factura, contrato, emails), el proceso monitorio (Ley de Enjuiciamiento Civil) es rápido y barato. Presentas la petición en el juzgado con la documentación; no necesitas abogado ni procurador para iniciarlo. Si el deudor no paga ni se opone, obtienes un título para ejecutar la deuda. Si se opone, pasa a juicio.
Tus derechos cuando el cliente es una empresa
Entre profesionales y empresas, la Ley 3/2004 de morosidad te reconoce, automáticamente y sin necesidad de pactarlo:
- Un plazo de pago máximo. Si no se pactó otra cosa, el plazo legal es de 30 días desde que recibió los bienes o servicios; aunque se pacte por escrito, no puede superar los 60 días. Pasado el plazo, hay mora.
- Intereses de demora automáticos. Desde el día siguiente al vencimiento, sin necesidad de aviso previo. El tipo lo publica el Ministerio de Economía en el BOE cada semestre (referenciado al tipo del BCE más un margen legal), así que conviene mirar el vigente al reclamar.
- 40 € fijos por costes de cobro. Por cada factura pagada fuera de plazo tienes derecho a una indemnización mínima de 40 €, automática y sin tener que justificarla — además de los costes de cobro acreditados que superen esa cifra.
Preguntas frecuentes
¿Puedo reclamar intereses aunque no lo pusiera en la factura?
¿Necesito un abogado para reclamar un impago?
¿En cuánto tiempo prescribe una deuda de una factura?
¿Qué es el proceso monitorio?
Fuentes — Ley 3/2004, de medidas de lucha contra la morosidad en operaciones comerciales (plazos de pago, intereses de demora y 40 € por costes de cobro); Ley de Enjuiciamiento Civil (proceso monitorio). El tipo de interés de demora vigente se publica semestralmente en el BOE. Contenido informativo, no asesoramiento jurídico; para casos concretos, consulta a un abogado. A 20 de julio de 2026.
Herramientas para autónomos
Servicios útiles para gestionar tu actividad.
Enlaces de afiliación: podemos recibir una comisión, sin coste para ti.