El contrato del freelance: qué firmar para protegerte
Un contrato no es desconfianza: es profesionalidad. Deja por escrito lo que ambos esperáis, y te ahorra el 90 % de los conflictos — impagos, «ya que estás…» y malentendidos.
Muchos freelance trabajan con un email y un apretón de manos… hasta que llega el impago, el proyecto que crece sin parar o la discusión sobre quién es el dueño del trabajo. Un contrato de prestación de servicios — aunque sea sencillo — pone reglas claras y te protege. Estas son las cláusulas que no pueden faltar.
- Aunque sea corto, ten siempre un contrato o un documento firmado (vale un email aceptado por escrito).
- Lo que más conflictos evita: alcance y condiciones de pago bien definidos.
- Es un contrato mercantil, no laboral: cuidado con parecer un falso autónomo.
Las cláusulas que no pueden faltar
Quién contrata a quién (con NIF y datos) y qué servicio se presta, descrito con claridad. Es la base de todo lo demás.
La cláusula que más dinero salva. Detalla los entregables concretos y deja escrito lo que queda fuera. Sin esto, cada «pequeño extra» se lo come tu margen (el scope creep). Los cambios se tratan aparte.
Importe, si lleva IVA y retención, y cuándo se paga: anticipo al arrancar, hitos, plazo de pago. Incluye intereses de demora por retraso — el mejor incentivo para cobrar a tiempo.
Fechas de entrega y qué pasa si el cliente se retrasa en darte lo que necesitas (materiales, validaciones): tus plazos se ajustan en consecuencia.
¿De quién es el trabajo? Por defecto, muchos derechos son tuyos hasta que los cedes. Deja claro qué derechos cedes y cuándo (habitualmente, tras el pago completo). No regales tu autoría sin querer.
Qué información es confidencial, y cómo se termina el contrato: preaviso, qué se paga por el trabajo hecho, y penalizaciones por cancelación. Un final ordenado evita el peor conflicto.
Es un contrato mercantil, no laboral
Tu contrato es de prestación de servicios (mercantil), entre dos profesionales — no un contrato de trabajo. Cuida que tanto el papel como la realidad reflejen autonomía: si trabajas con horario impuesto, medios de la empresa y bajo sus órdenes, podrías ser considerado falso autónomo aunque el contrato diga «mercantil». El fondo manda sobre la forma.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio un contrato para trabajar como freelance?
¿Qué cláusulas son imprescindibles en un contrato freelance?
¿El contrato me protege de ser falso autónomo?
Guía práctica sobre el contrato de prestación de servicios entre profesionales. Contenido informativo, no asesoramiento jurídico; para casos concretos, consulta a un abogado. A 20 de julio de 2026.
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